La
actual villa de Valencia de Alcántara, es el resultado de innumerables
e interesantes cambios a lo largo de su historia. Como prueba visible
de lo antiguo de los asentamientos humanos en la zona, son los muchos
restos megalíticos que en ella aparecen. El grupo de dólmenes en el término municipal de Valencia de Alcántara, puede ser considerado
como el mejor conjunto megalítico de Europa. Está constituido por 33 dólmenes
graníticos y 8 de pizarra, algunos de los cuales han desaparecido, pues
se tiene un catálogo monumental de 55
dólmenes.
Estos
restos has sido enriquecidos con aportaciones celtas, lusitanas y vetonas.
Así, de épocas posteriores, también se tienen vestigios de la presencia
de asentamientos de la Edad del Bronce, fundamentalmente construcciones
funerarias.De
especial importancia, ha sido el paso por estas tierras de los Romanos,
que dejaron un amplio testimonio de su estancia en la zona. Entre estos
cabe destacar: el Acueducto (siglo I), la Fuente de Monroy, el Pontarrón
de los Agravios (puente de origen romano y reconstruido en el XVI), el
Puente de Piedra, y numerosos capiteles, mosaicos, y otros restos diseminados
por el municipio.Tras
el paso de los romanos, la presencia de los árabes deja constancia en
las remodelaciones realizadas en el castillo.La
Orden de Alcántara expulsó definitivamente a los árabes de la Villa, ofreciéndosela
a la corona española en el siglo XVI. Aquí es cuando se puede decir que
nació la Villa como urbe. Por su situación fronteriza, siempre estuvo
en las disputas hispano lusas, incluso en el siglo XVIII se la disputaron
ingleses y franceses. El auge definitivo le llegó con el ferrocarril Madrid
Lisboa en el siglo XIX, y con el consiguiente desarrollo del sector del
corcho.En
Valencia de Alcántara destacan para su visita los siguientes emplazamientos:Barrio
antiguo Gótico Judío: Constituye uno de los
grandes atractivos de Valencia de Alcántara, y centro histórico de la
misma. Fue declarado Bien de Interés Cultural con carácter de Conjunto
Histórico. Está constituido por unas 19 calles, en las que nos sorprenden
numerosas portadas adinteladas, arcos escarzanos y ventanas de diversos
estilos. Fue habitado por los judíos, prueba de lo cual es la presencia
de una Sinagoga en la calle Gasca, que conserva un dosel sustentado por
cuatro columnas reutilizadas de una anterior construcción. Este barrio,
es el de mayor extensión de la provincia de Cáceres de este tipo, y ha
sido incorporado por su importancia a la denominada Red de Juderías.
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